De faros, ultracuerpos y Fantastic 7

Un día más, Cannes 2019 demostró su vocación de convertirse a su manera en todo un festival de género. Jessica Hausner y su Little Joe entran en el terreno de la invasión de los ultracuerpos en una nueva demostración de lo bien que filma la austríaca consiguiendo una de las películas de ciencia ficción más elegantes y perturbadoras de los últimos tiempos. Por su lado, Robert Eggers fascina con The Lighthouse, suma de relatos y horrores marineros en blanco y negro y 4:3 donde Dafoe y Pattinson dan un recital. Vamos, que La bruja no fue casualidad, tomando Eggers ventaja entre los novísimos del género.

La iniciativa promovida por Sitges IFFFC Fantastic 7, una reunión productiva de los principales festivales de género del mundo con el Market y la industria fue todo un éxito, gracias al empuje y tenacidad de la Subdirectora de la Fundación de Sitges, Mónica Garcia. Y es que el fantástico expande su influencia e importancia por doquier subrayando su carácter de género denominador en este momento, tanto en lo artístico como en lo industrial.

Pero no olvidemos la ventana a la realidad y si es de la mano de Malick mejor, con la bellísima A Hidden Life, elegía sobre la corrupción de la pureza por el Mal y la resistencia al mismo. Y si ese mal es el nazismo, nada más oportuno para ser recordado en estos tiempos de inquietud donde vuelven a sonreír a doctrinas repulsivas y destructivas. Malick me volvió a dejar paralizado.

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