
1) Holy Motors, de Léo Carax.
Obligada reflexión entre la imagen y la ensoñación del propio arte de contar
historias y la naturaleza equívoca de la identidad contemporánea.
2) Take Shelter, de Jeff Nichols. La película perfecta para un año apocalíptico, crónica de la profilaxis
progresiva del ciudadano USA y cruce brillante entren la poética de Peter Weir
(La última ola) y la paranoia
spielbergiana (Encuentros en la tercera
fase).
3) The Turin Horse, de Bela Tarr.
Otra alegoria sobre el fin del mundo, versión deprimente de la Nada devoradora
de Ende, en clave de ejercicio monocromático depresivo. Magistral.
4) El caballero oscuro: la leyenda renace, de Christopher Nolan. Grandioso cierre de la trilogia sobre Batman
desde una perspectiva analítica del superhéroe como figura mesiánica y
sacrifical.
5) War Horse, de Steven Spielberg. Codex de cine clásico, desde el Winchester
73 de Mann hasta Sjóstrom, pasando por Kubrick, Fleming, Vidor…todo.
Un nuevo Empire of the Sun, tan incomprendida comno aquella y llamada a ser
un clásico.
6) Looper, de Rian Johnson. El viaje
en el tiempo para una reflexión íntima del yo ante el espejo, con trasfondo de
sci-fi de baja intensidad de contornos ochenteros y toques De Palma. El mejor
final del año.
7) La cueva de los sueños olvidados,
de Werner Herzog. Un nuevo docoumental deformado por la crónica íntima de su
autor en torno al pasado y el futuro del hombre y sus imágenes. Una película de
ciencia-ficción fantasmática.
8) Chronicle, de Josh Trank. La
mejor película con formato reality del año, mezcla de Elephant con Akira en tonos de fantasia radical. El Zabriskie Point de nuestros dias.
9) The Yellow Sea, de Hong-jin Na. El cine coreano no se detiene y el director de The Chaser se confirma como un narrador adrenalítico y cruel en
este filme de terror disfrazado de thriller de acción.
10) Blancanieves, de Pablo Berger.
Mas allá de una brillante adaptación del cuento, la mejor revisión mítica de la
galaxia hispánica desde Buñuel, Fernán Gómez o Berlanga.
Y no olvidar
menciones para las fabulosas Argo
(Ben Affleck recuperando el mejor cine de politica ficción de los 70), Skyfall (el mejor Bond en años), Ted (la película que cierra el desorden
anímico de la generación educada en la cultura pop de los 80), Prometheus (o la serie B elevada a
catarsisi visual por Scott), The Avengers
(el codex Marvel sorprendentemente cercano a la perfección), Red State (la verdadera película
apocalíptica del año), The Deep Blue Sea
Tterence Davies demostrando ser el mejor narrador off del cine británico), Moonrise Kingdoom (el Cuenta conmigo mangaca de Anderson), o Animals (la mejor ópera prima/manga del
año).
Tambien reivindicar películas para mi
infravaloradas por todos de forma injusta como Luces rojas (Rodrigo Cortés), John
Carter (Andrew Stanton), Blancanieves
(Tarsem), dDesafío total (Len
Wiseman), Mátalos suavemente (Andrew
Dominik), Dredd (Pete Travis o Sinister (Scott Derrickson).
Por último, perderse en los maravillosos DVD/Blu ray de inéditas como Diario de Matsuko (Nakashima), Detention (editada como Castigo sangriento ¿?) (Joseph Khan), The Raid (aquí Redada asesina ¿???) 0
(Gareth Waxwell), o el magnífico pack de Cameo dedicado a Antoni Padrós.
Una frivolidad necesaria, como apuntar a mis
interpretaciones favoritas del año. Sin duda Dennis Lavant (Holy Motors), Rachel Weisz (The Deep Blue Sea),Tom Hardy (El caballero oscuro: la leyenda renace)
y Melissa Leo (Red State). Si me
quedo con un guión original ese seria el de Jeff Nichols para Take Shelter, mientras que el adaptado
es sin duda el de Terence Davies por The
Deep Blue Sea. Y subrayar que la mejor fotografía es y será la del genial
Roger Deakins para Skyfall y que
adoro la sútil dirección artística de Argo
o la banda sonora: Blancanieves, de
Pablo Berger. Y no hay montaje como el de Redada
asesina (The Raid) (estrenada en
DVD/Blu directamente), la mejor película de acción de muchos años.
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