Diario de Cannes - Día 4
El peor día, climatológicamente hablando, que recuerdo en Cannes, comienza con una excelente película de venganza muy especial como es Blue Ruin, una vez mas en la Quincena. Tras ello, nos sorprendemos del excelente Line Up de Bankside, con películas que prometen mucho como The Philosophers, Event 15 o el prometedor remake de Patrick, a cargo de Mark Hartley, todo un experto en ozploitation como demostró en el documental No Quite Hollywood. Junto a ellas Bankside tiene oculta Goltzius& The Pelican Company, el ultimo delirio de Peter Greenaway. También hablamos hoy con los productores de Sapu, la película de terror sobrenatural del filipino Brillante Mendoza y nos encontramos con el gran Lloyd Kaufman en plena promoción de Return to Nuk'em High, la última locura de Troma.
En medio de todo ello he tenido tiempo para saludar al gran Mark Lester, invitado del ultimo Sitges y que me cuenta que los últimos episodios de violencia en USA han frenado el remake de Class of 84. Promete seguir en el intento y da recuerdos a todos los espectadores y fans de Sitges.
El día es un diluvio, confuso, gris y complicado. Casi añoro la nieve de Berlín al lado de las calles estrechas de un Cannes que no esta preparado para tempestades como la que hemos vivido hoy. Como puedo, acabo de nuevo en la quincena, disfruto como loco del documental Jodorowsky's Dune, un texto bello e intenso sobre un sueño de cine no materializado. Joel me vuelve a fascinar con su energía imposible, su locura casi infantil de un niño de 84 años. Dune fue un sueño con el rostro de Dalí, Giger, Moebius, Welles, Jagger, Pink Floyd....
Sigo después en la quincena, sigo con Jodo. Ahora en persona y... presentado nada más y nada menos que por Nicolás Winding-Refn. Jodo nos deja con su memoria, sus recuerdos, un Amarcord personal, único, irritante y fascinante como es La danza de la realidad. Siempre único, siempre el mismo, Jodorowsky ese genio. Oírle, sentirle, disfrutar con él y su creatividad es un lujo en estos tiempos de barbarie. Salgo del cine, sigue el diluvio...mañana quizá vuelvo a bailar con la realidad, pero de momento sueño con un Arrakis imposible, con la belleza de lo imaginado.
El peor día, climatológicamente hablando, que recuerdo en Cannes, comienza con una excelente película de venganza muy especial como es Blue Ruin, una vez mas en la Quincena. Tras ello, nos sorprendemos del excelente Line Up de Bankside, con películas que prometen mucho como The Philosophers, Event 15 o el prometedor remake de Patrick, a cargo de Mark Hartley, todo un experto en ozploitation como demostró en el documental No Quite Hollywood. Junto a ellas Bankside tiene oculta Goltzius& The Pelican Company, el ultimo delirio de Peter Greenaway. También hablamos hoy con los productores de Sapu, la película de terror sobrenatural del filipino Brillante Mendoza y nos encontramos con el gran Lloyd Kaufman en plena promoción de Return to Nuk'em High, la última locura de Troma.
En medio de todo ello he tenido tiempo para saludar al gran Mark Lester, invitado del ultimo Sitges y que me cuenta que los últimos episodios de violencia en USA han frenado el remake de Class of 84. Promete seguir en el intento y da recuerdos a todos los espectadores y fans de Sitges.
El día es un diluvio, confuso, gris y complicado. Casi añoro la nieve de Berlín al lado de las calles estrechas de un Cannes que no esta preparado para tempestades como la que hemos vivido hoy. Como puedo, acabo de nuevo en la quincena, disfruto como loco del documental Jodorowsky's Dune, un texto bello e intenso sobre un sueño de cine no materializado. Joel me vuelve a fascinar con su energía imposible, su locura casi infantil de un niño de 84 años. Dune fue un sueño con el rostro de Dalí, Giger, Moebius, Welles, Jagger, Pink Floyd....
Sigo después en la quincena, sigo con Jodo. Ahora en persona y... presentado nada más y nada menos que por Nicolás Winding-Refn. Jodo nos deja con su memoria, sus recuerdos, un Amarcord personal, único, irritante y fascinante como es La danza de la realidad. Siempre único, siempre el mismo, Jodorowsky ese genio. Oírle, sentirle, disfrutar con él y su creatividad es un lujo en estos tiempos de barbarie. Salgo del cine, sigue el diluvio...mañana quizá vuelvo a bailar con la realidad, pero de momento sueño con un Arrakis imposible, con la belleza de lo imaginado.

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