La banda sonora es también fundamental en How to Talk to Girls at Parties, locura de Cameron Mitchell llamada a ser de culto instantáneo con su mezcla imposible de alienígenas, punk y provocación. Es como The Apple de Cannon pero con cero ínfulas de autor y, aunque es un film fallido, funciona en su propia vocación psicotrónica.
Ozon también vuelve a las andadas, recupera la locura de los orígenes y en L'amant double juguetea con el giallo, De Palma y Verhoeven en un divertídisimo juego de género lleno de trampas y sexo, con una inmensa Marine Vacth que deslumbra en la pantalla. Un bofetón a los que tratan a Ozon como autor comprometido, pero una gran noticia para los que añorábamos al Ozon gamberro y provocador.
En Cannes tienes la oportunidad de reencontrarte con grandes personas como Guillermo del Toro, nuestro embajador del 50 aniversario, gran conversador y mejor persona, además de un cineasta mayúsculo. Ganas de ver su Shape of Water y de disfrutar de su humor grandísimo. En medio de la Croisette llegan ecos de la operación de Santiago Segura, al que deseamos desde aquí la
mejor recuperación. También llegan otros ecos, como la pérdida del gran Roger Moore, mi James Bond más querido, aunque objeto de mofas nada profesionales por parte de gente que escribe en periódicos antaño prestigiosos, precisamente por aceptar a este tipo de voceros sin discurso.
Cannes se agota y agota. Salir y entrar de reuniones, colas y rumores, noticias y negociaciones. Doce días donde se fabrica el cine que es y será. Un torbellino de pasión por el arte más inmortal.

Excelente artículo. Enhorabuena por su dirección del festival de Sitges, aunque no acabo de entender el por qué NUNCA se habla de Avatar cuando se proyecta una película de James Cameron en Sitges, sobre todo en las descripciones de sus películas, cuando es una de las mejores películas que ha hecho Mr. Cameron, si no, la mejor y con diferencia.
ResponEliminaPor lo demás, excelente dirección del festival y excelentes artículos.
Hace más de 15 años que acudimos al festival de Sitges. Este año siendo el 50 aniversario veníamos con especial ilusión acompañados de nuestros hijos esperando algun espectáculo o evento especial. Lamentáblemente lo que nos hemos encontrado ha sido una desagradable sorpresa, està autorizada la entrada de palomitas en el visionado de las películas (parece ser que desde hace tres años, però ciertamente este ha sido el año en el que se està convirtiendo en una plaga) . Un festival que disfrutábamos enormemente entre otras cosas por el respeto de los asistentes hacia la pelicula, el silencio sepulcral en cuanto empezaba la misma, salvo pequeñas excepciones colectivamente aceptadas (aplausos generales, gritos generales...ante escenes determinades); este año la magia del cine se ha roto por el impertinente y constante sonido de personas comiéndose cubos de palomitas.
ResponEliminaSi de ser un festival internacional, lo convierten en un cine de barrio, obviamente dejaremos de venir.
Agradeceria una respuesta.